En una nueva edición del espacio estratégico diseñado por Ericsson y Forbes, Panamá reafirmó su condición de actor relevante en materia de conectividad, abriendo una conversación necesaria para ahondar en los temas que atañen al sector
Innovation Day 2026, llevado a cabo este 6 de mayo, reunió a líderes empresariales, autoridades gubernamentales y expertos en un espacio de diálogo sobre conectividad, inteligencia artificial y ciudades inteligentes. En esta edición, Forbes Centroamérica y Ericsson destacaron su visión conjunta por el desarrollo regional a través de la innovación tecnológica y el conocimiento estratégico.
Desde la capital panameña, el encuentro abrió conversaciones sobre cómo la interacción entre IA, conectividad avanzada y marcos regulatorios necesarios, están reconfigurando nuevas dinámicas económicas y redefiniendo una infraestructura digital más resiliente.
Según la consultora IDC Latinoamérica, el panorama digital de Panamá en 2026 muestra que el 75% de las empresas ha migrado a servicios de la nube y que seguirán mejorando su infraestructura digital con IoT y 5G.
La cita inició con la intervención de Yandira Núñez, directora Editorial para Centroamérica en Forbes; Luisa Ramos, directora de País de Ericsson; Pontus Rosenberg, embajador de Suecia en Panamá; Eduardo Ortega Barría, secretario Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (Senacyt); y Alkin Saucedo, director Nacional de Telecomunicaciones de la Autoridad de Servicios Públicos.
“Cuando hablamos de inteligencia artificial, conectividad, ciudades inteligentes y transformación digital… hablamos también de ecosistemas humanos. Sistemas vivos.
Infraestructura dialogando con educación. Tecnología conectándose con sostenibilidad. Innovación impulsando productividad, bienestar social y crecimiento económico”, señaló Núñez.
Para la Directora Editorial de Forbes Centroamérica, uno de los grandes desafíos es construir sociedades más avanzadas, eficientes y profundamente conscientes del impacto humano de la transformación tecnológica, “y ahí es donde espacios como este adquieren una enorme relevancia”, enfatizó.
“Un reciente informe conjunto del World Economic Forum y McKinsey & Company estima que la adopción de inteligencia artificial podría generar entre 1.1 y 1.7 trillones de dólares anuales en valor económico adicional para América Latina, además de elevar la productividad regional entre 1.9% y 2.3% por año. Y esa cifra resulta relevante para una región que históricamente ha enfrentado enormes desafíos de productividad, competitividad e inversión”, mencionó Núñez.
En un primer panel llamado ‘Digitalización de Panamá: desarrollo de ciudades inteligentes y sostenibles’, Adolfo Fábrega, administrador General de la Autoridad Nacional para la Innovación Gubernamental (AIG), destacó que en el Gobierno Nacional comprenden que la empresa privada es el motor de la economía nacional.
“La empresa privada es un habilitador, es un partner. Debe existir esa armonía. Cuando hablamos de innovación, nunca será suficiente en términos de inversión”, indicó Fábrega.
“Cuando hablamos de innovación, nunca será suficiente en términos de inversión. Uno de nuestros pilares es enfocarnos en el ciudadano”, agregó.
En esta conversación, Juan José Pimento, director de Tecnologías Críticas y Emergentes de la Secretaría Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (Senacyt) destacó la importancia de que el Estado tenga la capacidad de invertir en los equipos tecnológicos necesarios para hacer más auditorías de los sistemas. “Estamos creando un marco institucional para la regulación, y el Estado debe tener la capacidad de hacer auditorías para contar con una buena gobernanza”, precisó.
Sobre el contexto de seguridad en términos de la implementación de la AI, reafirmó que es necesario “definir límites previos a la automatización, definir umbrales y tratar la dependencia externa como un riesgo”.
También remarcó que la soberanía tecnológica no es un concepto abstracto sino de seguridad nacional y que un Panamá digitalizado inicia con la educación, “Tenemos que pensar qué haremos con esta autopista del futuro que estamos construyendo”.
En su intervención, Sobaan Kazi, vicepresidente y Director de Tecnología (CTO) para LATAM Norte y el Caribe en Ericsson, precisó tres cosas que los gobiernos deben implementar: “Primero la calidad de los servicios; la calidad del internet no es la misma de hace 20 años, hoy tenemos diferentes necesidades en cada industria; en segundo lugar, la seguridad y la resiliencia, entendida en términos de privacidad; en tercer lugar, proveer la infraestructura necesaria para que exista conectividad”.
También remarcó que si se tiene la intención, la tecnología está lista para cambiar al mundo, “seamos más intencionales para proveer todas las capacidades necesarias para aprovechar la tecnología”, además mencionó que para él la IA, es como una representación digital del mundo real.
De acuerdo con el ejecutivo de Ericsson, “necesitamos asegurarnos de que el uso de la AI también implique sostenibilidad. La misión es que sea cada vez más sostenible y amigable con el entorno”.
Durante el panel ‘De la conexión a la inteligencia: 150 años redefiniendo el mundo digital’, Leonardo Wizenberg, director de Negocios Corporativos, de Cable & Wireless, indicó que las redes forman un ecosistema de datos distribuidos, en donde las compañías pasaron de administrar activos a administrar datos.
Un escenario en el que existen grandes retos. “En la capa cultural y de procesos hay una gran brecha. Primero, tenemos la gobernanza de los datos, en segundo lugar, la brecha del talento, que debemos desarrollar”, apuntó.
Respecto a los desafíos que sigue enfrentando Panamá en conectividad, Saucedo advirtió que no son muy distintos al resto de los países, “Aspiramos a ser un hub digital, desde la generación de producción en el país y debemos facilitar las inversiones y la infraestructura necesarios”.
Elizabeth Jáuregui, Directora de Relaciones con Gobierno e Industria para Latinoamérica Norte y Caribe de Ericsson, condujo la conversación desde una visión estratégica sobre la necesidad de fortalecer la colaboración entre sector público, industria y ecosistema tecnológico para acelerar la transformación digital y el desarrollo competitivo de la región.
Bernardo Pañoni, director ejecutivo de Business to Business en Tigo, resaltó que para ser un hub, se debe tener la capacidad de atraer inversiones de alta escala, entrando también en juego la madurez digital con la cuenta el país.
Sobre la resiliencia de un país que avanza en la digitalización y que cada vez está más conectado con el mundo, Wizenberg, precisó que como proveedores de servicios se sigue invirtiendo en el país, para continuar generando capacidades, “En infraestructura, nos estamos transformando en el hub que la región necesita. Estamos en camino. El principal desafío es el cambio cultural interno. Esto es una cruzada país. Tiene que haber un trabajo colaborativo con las 4 dimensiones: gobierno, empresa privada, academia, ciudadanía para garantizar que sea sostenible. Panamá tiene condiciones geográficas e históricas que nos ayudan muchísimo”.
En sintonía con los temas principales de este encuentro, Jaime Gomezjurado, Vicepresidente de Inteligencia y Planeación Estratégica de Mercado de Ericsson, resaltó que “la conectividad es productividad”.
“Se debe pensar desde la región, y en Panamá, cómo se pueden crear entornos regulatorios que permitan la presentación de los servicios, en donde las telecomunicaciones juegan un papel clave como base del ecosistema de IA, con conectividad segura y fiable”.
En el siguiente espacio, Madelin Chinea, Presidenta de la Comisión de Innovación Tecnológica en AmCham, analizó en torno a la implementación de la IA, que es necesario preguntarse ¿qué están haciendo los líderes en sus compañías y cómo se está colaborando? “Uno de los retos en la adopción de la AI es el propósito. Otro de los desafíos es el talento; si nos dejamos llevar solo por lo que la academia pueda ofrecer, no lo lograremos a la velocidad necesaria y queremos que sea el talento panameño el que nutra nuestras organizaciones. El liderazgo es fundamental”, expresó.
Niurka Montero, gerente general, en Dell Technologies Panamá indicó que la IA funciona en la medida en que los datos son seguros y accesibles. Respecto a Panamá, resaltó que el país canalero ya es un hub de conectividad, siendo la IA la siguiente fase o capa. “Uno de los retos es el talento. El Foro Económico Mundial establece que la principal barrera de crecimiento es la ausencia de talentos en áreas steam”.
Para Montero, la oportunidad está en la medida en que los marcos regulatorios se modernicen y esté alineada la infraestructura con el talento y la innovación.
Durante su participación, Luisa Ramos, country manager de Ericsson en Panamá, reflexionó sobre cómo la inteligencia artificial está abriendo nuevas áreas de oportunidad para las empresas, especialmente en eficiencia operativa, innovación y transformación de modelos de negocio.
La ejecutiva también reflexionó sobre el momento decisivo que atraviesan hoy las organizaciones frente a la inteligencia artificial, destacando la necesidad de que las empresas evolucionen con rapidez hacia modelos más ágiles, conectados y orientados a la innovación.
En esa misma línea de ideas, Moisés Vega, CEO de ARPIA, hizo el siguiente cuestionamiento: “El razonamiento gobernado es lo que estamos implementando con las empresas. ¿Somos un hub que construye infraestructura cognitiva para los próximos años? Nuestros marcos regulatorios deben mirar lo que hacen las potencias. Tenemos la oportunidad de convertirnos en una sandbox; se trata de que trabajemos la infraestructura con este norte, para potenciar el razonamiento en la región”.
“Panamá debe competir con calidad y no con cantidad y aquí la gobernanza es fundamental”, recalcó.
En la actualidad, Panamá comenzó a mover piezas dentro de la carrera regional por la inteligencia artificial. En 2025, la Senacyt inició oficialmente la construcción de la primera Estrategia Nacional de Inteligencia Artificial del país, con el objetivo de posicionar a al país istmeño como un referente regional en la aplicación ética, segura y competitiva de esta tecnología en sectores como salud, educación, logística, agricultura y gobierno digital.
En un entorno donde la tecnología define la velocidad del crecimiento económico, espacios como Innovation Day 2026 trazan la hoja de ruta de los países que aspiran a liderar. El desafío para Panamá será sostener este impulso con políticas públicas coherentes, inversión continua y una narrativa de innovación que se traduzca en ejecución real.
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