05 mayo, 2026

EMPLEO FORMAL: LA RECUPERACIÓN DEBE CONVERTIRSE EN OPORTUNIDADES SOSTENIBLES

 

En el marco del Día del Trabajo, Panamá reconoce a quienes sostienen al país con su esfuerzo y compromiso diario. Pero esta conmemoración también nos obliga a mirar de frente   a  los   retos   de   nuestra   realidad   laboral:   el  desempleo,  la  informalidad,   las desigualdades de acceso y la necesidad de generar trabajo para más panameños.

Las cifras recientes del Ministerio de Trabajo y Desarrollo Laboral (MITRADEL) son una señal alentadora. En el primer trimestre de 2026 se registraron 84,067 contratos laborales. Esto representa un crecimiento de 25.2% versus 2025. Es una recuperación importante del empleo formal y una muestra de mayor dinamismo económico y empresarial.

Pero el mensaje debe ser completo. De esos contratos, 55% fueron definidos, 23% por obra determinada y 22% indefinidos. Es decir, aunque hay más contrataciones, aun predomina una estructura laboral donde no todos los empleos ofrecen estabilidad sostenible. 

El   desafío   esta   en   consolidar   empleos   formales,  productivos   y   sostenibles,   que   den seguridad a los trabajadores, fortalezcan a las empresas y permitan que más panameños salgan de la informalidad; una realidad que limita ingresos, reduce protección social, afecta la productividad y debilita la capacidad del país para crecer con inclusión. El empleo formal debe ocupar el centro de las decisiones nacionales. 

El empleo formal surge cuando el país genera condiciones para producir, invertir y crecer. Requiere confianza, agilidad institucional, proyectos en ejecución y empresas con capacidad   de   abrir   nuevas   plazas.   Cada  sector   que  se   activa   mueve   una   cadena completa: proveedores, comercios, servicios, profesionales, técnicos y trabajadores. Por eso, la mejor política laboral es una economía que funcione y que permita transformar la actividad productiva en oportunidades concretas.

Es indispensable cerrar las brechas al mercado laboral de los jóvenes. La experiencia no debe ser una barrera de entrada, sino parte del proceso de formación. En esa línea, la Ley de Pasantías debe convertirse en un mecanismo efectivo para acercar el estudiante a la empresa y facilitar el primer paso hacia un trabajo estable.

Desde   la   Cámara   de   Comercio,   Industrias   y  Agricultura   de   Panamá   asumimos   este compromiso  con  responsabilidad.   Seguiremos   promoviendo   la participación  del   sector privado, la articulación con las autoridades y la adopción de buenas prácticas para que más panameños  encuentren   espacios   reales   de   crecimiento,   formación,  empleo   digno   y sostenible.

El  trabajador   panameño necesita   oportunidades  reales,  y  esas oportunidades  solo   se construyen con acción, responsabilidad y visión de país.

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